Hay relaciones en las que el amor se vive como una carga emocional constante. Este artículo aborda por qué, cuando eres una persona sensible, la pareja puede convertirse en un lugar de desgaste y cómo empezar a vincularte sin perderte.
Sentirlo todo no es un defecto ni un exceso de sensibilidad. Es una forma de funcionamiento que, cuando no está regulada, puede agotarte. Este artículo explica qué ocurre cuando te afecta todo y cómo empezar a ordenarlo sin volverte frío ni desconectarte.
Sentirlo todo no es un defecto: es una adaptación familiar. Este artículo te acompaña a entender tu sensibilidad emocional desde tu historia y a empezar a regular lo que durante años te sobrepasó.
Si sientes que todo te afecta demasiado, no es debilidad: es sensibilidad sin herramientas. Este artículo te ayuda a entender tu sistema emocional y a dejar de sentirte desbordado.
Tomarse las cosas demasiado a pecho es una forma de vivir con el corazón desprotegido. Es sentir que todo lo que ocurre —un gesto, una palabra, una mirada o una crítica— tiene algo que ver con nosotros.
A veces sentimos que todo nos afecta más de la cuenta.