Redes sociales e imagen corporal en adolescentes: cómo hablar del malestar

Por Psicología de a Pie

Si tu hijo adolescente te cuenta que se compara con cuerpos que ve en redes o que un contenido le hace sentirse mal con su aspecto, puedes empezar por escuchar qué significa para él. No necesitas decidir de antemano qué le está pasando ni responder valorando si su cuerpo se parece o no a esas imágenes.

Te proponemos una conversación centrada en su experiencia: qué ve, qué piensa sobre ello y qué apoyo querría consultar. El objetivo es poder hablar del malestar sin convertir el encuentro en otro juicio sobre su apariencia.

Pregunta por los contenidos y las comparaciones

Puedes partir de lo que el joven haya mencionado: una publicación, un comentario o una comparación que le preocupa. «¿Qué es lo que te ha llamado la atención?» o «¿Qué te estás diciendo sobre ti cuando ves eso?» son preguntas posibles para comprender lo que quiere contarte.

Si utiliza expresiones como «Todo el mundo es así» o «Yo tendría que parecerme», puedes pedir que explique a qué se refiere. No hace falta discutir de inmediato sobre si una imagen está editada ni dar por hecho que esa es toda la explicación de lo que siente.

Puedes hablar del contenido sin pedirle que te enseñe todas sus conversaciones o perfiles. Lo importante para empezar es entender qué experiencia está intentando expresar, no reunir una colección de imágenes sobre su cuerpo o el de otras personas.

Escucha la experiencia sin juzgar el cuerpo

Al responder, puedes centrarte en lo que te está contando: «Entiendo que esa comparación te está preocupando. ¿Qué parte te resulta más difícil?». Si no lo has entendido bien, deja que lo aclare.

UNICEF orienta la escucha del adolescente sin juzgar su perspectiva. Puedes trasladarlo aquí evitando que la respuesta sea una discusión sobre qué cuerpo es más atractivo, correcto o deseable.

Un comentario bienintencionado sobre su apariencia puede no responder a la preocupación que te está intentando contar. Puedes preguntarle cómo ha recibido tu respuesta y si hay algo que no estás comprendiendo, en lugar de insistir en que debería sentirse de otra manera.

También puedes reconocer que haya abierto el tema contigo. No necesitas tener una solución inmediata para escuchar y preguntar qué apoyo le gustaría recibir.

Conversa sobre apoyos y uso digital

Puedes preguntarle si quiere hablar de qué sucede al utilizar las redes: qué contenidos le interesan, cuáles le preocupan y qué le gustaría aclarar. Mantén separadas sus preferencias, tus preocupaciones y cualquier propuesta que queráis valorar.

Por ejemplo, estas dos formulaciones abren conversaciones distintas:

  • «Me gustaría entender qué ocurre cuando ves ese contenido y qué ayuda quieres pedirme».
  • «Sé que todo te pasa por el móvil y voy a resolverlo mirando todo lo que haces».

La primera deja espacio para conocer la experiencia. La segunda presenta una causa y una solución antes de haber aclarado el problema. Son ejemplos para revisar cómo planteas el tema, no un diagnóstico sobre el uso digital.

Si acordáis alguna medida cotidiana, comprueba qué habéis entendido y qué seguís necesitando consultar. No hace falta tratar una respuesta sobre redes como solución de cualquier malestar relacionado con el cuerpo.

Qué preocupaciones explicar al pedir valoración

Si el malestar os preocupa o no sabes cómo acompañarlo, puedes solicitar orientación profesional. Prepara ejemplos de lo que el adolescente ha expresado y de lo que tú has observado, diferenciándolos de tus interpretaciones.

Puedes explicar qué situaciones menciona, qué preguntas han quedado abiertas y qué apoyo está pidiendo. También conviene preguntar qué información necesitaría el profesional para valorar la atención, sin que tengas que decidir una etiqueta clínica por tu cuenta.

En Psicología de a Pie ofrecemos atención para adolescentes. Cuéntanos qué necesitas plantear y consulta las opciones de atención. El primer mensaje puede limitarse al motivo general, sin adjuntar imágenes corporales o conversaciones privadas. El encaje y la cita necesitan confirmación.

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