Por Psicología de a Pie
Si hay algo de la terapia que no entiendes o que no te está resultando útil, quizá te cueste decirlo. Puedes temer parecer poco colaborador, no saber explicar la dificultad o pensar que necesitas demostrar primero que el profesional se equivoca.
Vamos a preparar una conversación sobre una cuestión concreta. No tienes que llegar con un juicio sobre todo el proceso ni con una decisión tomada sobre continuar o cambiar de profesional.
Escoge una dificultad y un ejemplo reciente
Empieza por aquello que quieres aclarar: una explicación que no comprendiste, un tema que sientes que queda pendiente o una propuesta sobre la que tienes dudas. Intenta situarlo en un momento que recuerdes.
Por ejemplo: «Cuando hablamos de esta situación, no entendí para qué servía la pregunta» o «Quiero volver a un tema que para mí sigue siendo importante». Estas frases señalan algo que se puede conversar sin resumir toda la terapia en «funciona» o «no funciona».
Puedes distinguir qué ocurrió, cómo lo viviste y qué sigue sin estar claro. No necesitas reconstruir cada encuentro ni elaborar un informe para tener derecho a plantear una duda.
Si no sabes elegir por dónde empezar, puedes explicar precisamente eso: «Hay algo que me cuesta expresar sobre el proceso y quiero que dediquemos un momento a aclararlo».
Expresa tu experiencia sin tener que demostrar un error
Hablar de lo que te pasa no exige atribuir una intención al profesional. Puedes describir tu experiencia y pedir una explicación sobre lo que no entiendes.
Te proponemos un mensaje en tres partes:
- Situación: «En el encuentro anterior hablamos de este tema».
- Cómo lo viví: «Me fui con la sensación de que no había conseguido explicar lo que me preocupaba».
- Pregunta: «¿Podemos revisar qué quise plantear y cómo retomarlo?».
Es un ejemplo que puedes adaptar o descartar. No es una fórmula para obtener una respuesta concreta ni una evaluación de la actuación profesional.
Si el miedo a incomodar te está frenando, puedes nombrarlo: «Me cuesta decir esto porque temo que se interprete como una crítica». Esa preocupación también forma parte de lo que deseas comunicar, sin que tengas que resolverla antes de hablar.
Pide una explicación y pregunta qué podría revisarse
El NIMH propone plantear preguntas sobre el enfoque, los objetivos y cómo se revisa el progreso en la atención psicológica. Puedes utilizar esas preguntas para aclarar una dificultad concreta del proceso.
Por ejemplo: «¿Qué sentido tiene esta propuesta para lo que estamos trabajando?», «¿Cómo podemos comprobar si hemos entendido la misma preocupación?» o «¿Qué opciones habría para abordar este tema de otra manera?».
Escucha la explicación y señala lo que siga sin estar claro. Puedes preguntar qué se propone revisar, con qué propósito y cómo se volvería a hablar de ello. No necesitas aceptar una expresión que no entiendes para demostrar que confías.
La conversación puede aportar información para valorar el siguiente paso, pero no garantiza un ajuste determinado ni una respuesta idéntica de cualquier profesional. Las decisiones sobre tu atención requieren considerar tu situación y el ámbito de lo que se está planteando.
Distingue esta conversación de decidir un cambio de profesional
Querer aclarar una dificultad no equivale a haber decidido marcharte. También puedes estar valorando un cambio y necesitar ordenar los motivos antes de consultar cómo organizarlo.
Separa las preguntas: qué necesitas explicar ahora, qué información te falta y qué decisión estás considerando. Una conversación pendiente no establece por sí sola que haya mala praxis ni resuelve cuestiones profesionales o jurídicas que necesiten su propio análisis.
Si recibes otra atención o tienes un tratamiento indicado, consulta cómo mantener la continuidad al valorar cambios. Esta guía no recomienda interrumpirlo por tu cuenta.
Para preparar el encuentro, puedes llevar una frase escrita o decir que prefieres empezar por esta cuestión. No hace falta convertir tus notas en una lista de reproches; su función es ayudarte a expresar lo que quieres revisar.
En Psicología de a Pie ofrecemos atención psicológica presencial en Valencia. Cuéntanos qué necesitas consultar y pregunta por las opciones de atención. El primer mensaje puede ser general, sin enviar conversaciones o informes privados; el encaje y la cita requieren confirmación.