Etapa de transición entre la niñez y la adultez
Razones por las que hacer terapia
- Falta de comunicación
- Conflictos familiares
- Agresividad y violencia
- Problemas emocionales
- Trastornos alimenticios
- Adicciones


Historias de la adolescencia
Roberto, un joven que actualmente tiene 16 años recuerda su primer día en terapia abriéndose en canal (emocionalmente hablando) encogido, sentado en un sillón, con los ojos llenos de lágrimas frente a su terapeuta. Le contaba:
Cuando estaba en primaria era un niño feliz con muchos amigos. Todo cambió cuando empecé la ESO. Ahí empezó mi historia de bullying.
Yo era el chico silencioso del fondo. Era tímido, pero tenía mi grupito de amigos. Hasta que un día uno de los «populares» me puso un mote y todo el mundo pareció estar de acuerdo en reírse de mí y en convertirme en el “pringao de la clase”.Los insultos se fueron multiplicando.
Cuando te insultan martilleantemente cada día y todos te dicen que eres basura y te tratan como tal, pues te lo acabas creyendo, ¿Sabes?
Y daba igual lo que me esforzara por encajar. Daba igual, joder. Daba igual. ¡A nadie le importa!. Toda la confianza que tenía en mí mismo ha desaparecido, y hasta los que eran mis amigos están demasiado avergonzados para admitir que eran amigos míos.
Verás, a mí me encantan los videojuegos y pasaba mucho tiempo enganchado. Hice algunos amigos por internet, jugando online, pero creo que por toda la situación tengo un temperamento explosivo y saltaba por todo, y claro, también se alejaron de mí.
Me siento deprimido. Me resulta difícil ir a la escuela, no tengo motivación
Para colmo mis notas empezaron a bajar hasta que uno de mis profesores llamó a mis padres.
Les dijeron que era un vago. Sabían que me intimidaban, pero nunca hicieron nada para detenerlo. ¡Nada!
Ahí perdí toda mi confianza en los adultos. Mis padres, que siempre están discutiendo, esa vez parece que se pusieron de acuerdo para tratarme como un caso perdido.
La única vez que “me chivé” a mi profesor sobre mi acosador me costó una paliza. Cinco compañeros de clase me invitaron a acompañarlos a una callejuela que estaba detrás.
Allí, a lo oscuro. Ya sabes.
Fui. Me rodearon y me empezaron a empujar.
Luego, uno de ellos me agarró y el otro me daba puñetazos en la tripa. Cuando me levanté, recogí las gafas. Me las puse para que se notara menos que estaba llorando.
Desde ese día me cuesta dejar mi cama porque me siento inútil para todos. Solo quería que me dejaran solo, incluso si eso significaba morirme. Pensé en el suicidio y hasta me vi con un bote de pastillas en la mano, pero en ese momento me dio miedo continuar.
Todo el acoso físico, verbal y mental se volvió demasiado y decidí quitar una cuchilla de un sacapuntas y autolesionarme en el brazo. Al día siguiente desayunando, mi madre notó los cortes y finalmente fue entonces cuando estallé a llorar y me sinceré con ella sobre todo. Y por eso estoy aquí.
La etapa de la preadolescencia y adolescencia
La terapia para tratar los problemas de la adolescencia es una buena herramienta tanto par los adolescentes como para los padres. Vivimos en una sociedad agresiva y compleja que parece que nos está examinando constantemente. El niño crece mucho mas inseguro porque no sabe cómo afrontar las experiencias y tiene, por tanto, mayor dificultad para reaccionar ante las cosas. La etapa de desarrollo vital que conocemos como preadolescencia y adolescencia puede ser bastante convulsa en la mayoría de los jovenes. Poco a poco los miedos generados por la desorientación (la falta de experiencia) se van traduciendo en una rebeldía hacia las figuras referenciales (padres). Estos referentes que han sido fundamentales en una etapa anterior van desapareciendo, y el niño-preadolescente-adolescente se queda ante su propio proceso de pensamiento, de estabilidad y de funcionamiento psicológico-moral ante la sociedad que le rodea.
Adolescencia, problemas emocionales, caos personal
Un modelo social que justifica los egoismos educa a niños que se convierten, posteriormente, en jóvenes (preadolescentes y adolescentes) egoistas, individualistas y egocéntricos. Un tiempo de caos emocional, las más de las veces, en el que la apertura hacia nuevos referentes (que ya no son los padres si no las amistades y otros…) facilita que los chavales cada vez más jóvenes se abran a experimentar con todo tipo de sustancias, se vean inmersos en estados de desequilibrio psico-emocional, trastornos de alimentación, comportamiento agresivo y violento y rechazen la comunicación. Tenemos la responsabilidad de ayudarles a pasar por este ciclo de vida de una forma menos traumática y dramática. El dolor del cambio, del paso de la niñez a una etapa de juventud, es parte del proceso de crecimiento y desarrollo pero, no lo es el sufrimiento. No es inevitable sufrir.
El apoyo psicológico familiar y profesional durante estas dos etapas tan importantes de nuestra vida pueden marcar, en mucha medida, la forma en que estos niños-preadolescentes-adolescentes pasen por este ciclo vital de otra manera.
¿En qué me puede ayudar ir al psicólogo o hacer terapia para adolescentes?
Un buen equipo de profesionales para ayudar a los padres y a los chavales a superar las dificultades y crear una base de desarrollo que sea más sólida y coherente con las verdaderas necesidades de crecimiento es importante. La naturaleza del niño y/o adolescente puede entonces desarrollar su personalidad de una forma más auténtica y menos egoista.