Cuando ser sensible deja de sentirse seguro
Hay personas que sienten mucho. No solo emociones propias, también el ambiente, el estado de los demás, los silencios, las tensiones.
A veces lo llaman sensibilidad. Otras veces, “tomárselo todo a pecho”. El problema no es sentir. El problema aparece cuando sentir se convierte en una carga constante.
Si te afecta todo, no es porque seas débil. Suele ser porque tu sistema emocional aprendió a estar siempre disponible, atento y en guardia.
1. Sentir mucho no es el problema, es la forma en que lo sostienes
Sentir intensamente no es una patología. Es una capacidad. El conflicto empieza cuando:
- No sabes poner límites a lo que absorbes
- Te responsabilizas de lo que no te toca
- Reaccionas antes de poder elegir
- Te adaptas para no molestar
Ahí, sentir deja de ser riqueza y se vuelve agotamiento.
2. Cuando “pasar de todo” parece la única salida
Muchas personas que sienten mucho acaban deseando lo contrario: “Ojalá me diera igual todo.” Pero intentar pasar de todo no suele traer calma.
Suele traer desconexión. Cerrar el grifo emocional no es regular; es defenderse. Y a largo plazo, el cuerpo lo paga.
3. La anticipación negativa: sentir antes de que pase
Sentirlo todo también incluye anticipar. Imaginar escenarios. Prever problemas. Prepararte emocionalmente “por si acaso”.
Esto no es negatividad: es una forma de intentar protegerte. El problema es vivir siempre en ese “por si acaso”, porque el cuerpo no distingue entre lo imaginado y lo real.
4. Cuando sentir se mezcla con ansiedad y cansancio
Con el tiempo, esta forma de sentir suele ir acompañada de:
- Ansiedad constante
- Mente que no para
- Dificultad para descansar
- Tensión corporal
- Sensación de alerta permanente
No porque estés roto/a, sino porque no has aprendido a regular lo que sientes sin anularte.
5. El verdadero problema: sentir sin sostén
El patrón común no es la sensibilidad. Es sentir sin apoyo interno. Muchas personas aprendieron a:
- Sostener solas
- Adaptarse rápido
- Responder antes de preguntarse
- Cuidar sin cuidarse
Sentir así cansa. Y cuando cansa, aparecen la desconexión, el vacío o el deseo de “no sentir nada”.
6. ORIGEN: ordenar lo que sientes sin dejar de sentir
En ORIGEN no buscamos que sientas menos, sino que te sientas más seguro/a sintiendo. ORIGEN acompaña procesos donde:
- El cuerpo aprende a regularse
- La emoción deja de desbordar
- El límite aparece sin culpa
- La sensibilidad deja de ser una carga
No se trata de endurecerte. Se trata de volver al centro.
Para cerrar este punto…
Sentirlo todo no es el problema. El problema es haber tenido que hacerlo sin herramientas, sin apoyo y sin espacio. Cuando lo que sientes empieza a ordenarse, no desaparece tu sensibilidad.
Aparece tu capacidad de elegir qué haces con ella. Y eso cambia todo.
Psicología de a Pie · Acompañamiento consciente
En Psicología de a Pie acompañamos a personas que sienten mucho y se cansaron de cargar solas.
Trabajamos desde ORIGEN, con procesos individuales y grupales, para ayudarte a ordenar lo que sientes sin desconectarte de ti.
Ver cómo trabajamos ORIGEN · Procesos individuales y en grupo